Friday, 28 September 2012

El Blues de Tokio


     Semanas atrás mientras tomaba un té escuché una conversación a mis espaldas; se estaban conociendo por primera vez. La muchacha se llamaba Laura, pero indicó que el nombre con el cual se sentía más identificada era Midori. El jóven, a quien luego ella llamaría Gastón, preguntó a qué se debía tal decisión dejando leer unas entre líneas juiciosas sobre una posible falta de personalidad. Midori, tal cual le gustaba que la llamasen, se quedó en silencio en claro pensamiento acerca de qué responder. Terminó optando por evadir la respuesta de una forma tan sutil como bella. 
     Claro, yo sí supe la verdad sin que ella la dijese, y también comprendí por qué no gastó energías en decir la verdad.
     Al terminar mi té me levanté, busqué una fotografía y antes de irme di media vuelta y mostrando mi teléfono móvil les dije: "Disculpen, no soy de la ciudad. Sabrían indicarme donde puedo comprar este libro?"
     Sus ojos brillaron instantáneamente, el color de su piel evidenció la sorpresa y sin esperar respuesta alguna me fui.



1 comment:

  1. coincidencias no?....tienen algo de facinantes los orientales...los de supermercado son deliberadamente insulsos....

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