Monday, 22 March 2010

Encuentro Cercano

Meses ya desde la última actualización me llevaron a pensar mucho sobre qué y cómo escribir. En definitiva esto generalmente es mas una vía de escape que algo para los lectores. Es poca la gente que a uno lo lee y mas aún es poquísima la que a uno lo entiende o la que realmente se interesa. A fin de cuentas esto es puramente para mí. Y bueno, quizás mas que nunca esto sea para mi y solo para mi.


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Noviembre, 2009


Estaba ocultándose el sol, el clima natural era vigorizante y el bullicio de la ciudad dejaba a mis ojos como único contacto con el mundo. Sentado en soledad en un banco de plaza de Buenos Aires observaba como se sustentaba la ciudad. Cada hombre, cada mujer, todos en la misma situación. Almas solitarias rodeadas por centenares de personas sin ningún tipo de control, de plan, de meta. Al menos claro, eso es lo que siempre pienso cuando los observo. Pensaba que esa situación podría inspirarme a escribir algo, pero no tuve suerte. Cada oración estaba destinada a tacharse pocos segundos después de ser escrita. No tuve idea de cuanto se prolongó mi visión o de que cantidad de tiempo mis pensamientos tuvieron lugar. Todo acabó estrepitosamente cuando escuché una voz femenina desde mi derecha. Hizo girar mi cuello en dirección a ella. Mis ojos estaban nublados, se veía todo borroso de la misma forma que cuando uno deja la vista en descanso en un punto fijo por una cantidad de tiempo considerable. Podía dar cuenta de su pelo largo, no tanto como para alcanzar su cintura ni mucho menos, pero si bastante por debajo de sus hombros. El color de su cabello era de un tinte oscuro y era evidente que estaba mirándome, parada al borde del banco, directamente a mi costado.

-Hola, puedo sentarme? –dijo interrumpiendo.

En ese instante me di cuenta que ella ya había dicho algo sin obtener respuesta alguna. La situación me inquietó y quise actuar rápido para recuperar lo perdido.

Estaba sentado prácticamente en el medio del banco y me corrí apresuradamente contra la esquina alejándome de ella para cederle lugar. Era un banco para tres personas y al ver mi reacción ella rió sin emitir sonido alguno y mientras se sentaba dijo

-Tranquilo, el banco está vacío y entro sin problemas, o crees que estoy excedida de peso?

En ese momento su risa ya no fue callada y corrió su mirada hacia mí. Ya estaba sentada.

-No, no… -dije entre cortado y con un aire de nerviosismo. Durante ambas silabas, que tardaron unos tres segundos en pronunciarse mis ojos se movieron en dirección a ella ida y vuelta, demostrando aún mas sobresalto.

Los segundos comenzaron a pasar y ambos estábamos en silencio. Yo con la vista fija en mi cuaderno con la cabeza baja y ella contemplando el escenario que hasta hacía un minuto atrás yo mismo estaba observando.

El silencio no parecía ser forzado desde su punto de vista. Yo estaba a punto de estallar y ella simplemente disfrutando del momento. Pasaron varios segundos mas y decidí ponerme los pantalones.

-Empecemos de vuelta por favor, me llamo Daniel. –dije mientras extendí mi mano hacia ella como para obligarnos a un saludo.

Pareció sorprendida y mirando mi mano mientras abría ampliamente sus ojos dijo:

-Wow, que formalidad! Me gusta, me gusta.

Sufrí un nuevo ataque interno de nervios, supe que estaba muy por debajo de la situación pero al mismo instante entendí que para contrarrestarla no había lugar para dubitaciones.

-Si, es un comienzo distinto, uno nuevo.

Ella se introdujo con su nombre y comentó lo hermosa que era la tarde. Le dije que ese era sin dudas mi momento preferido.

-Viste cuando ya no hay sol, pero aún no estalló la noche. Esos momentos grisáceos que no duelen a los ojos y que todavía permiten una clara visión de lo que hay a nuestro alrededor.

-Claro, vos lo decís por tus ojos claros, a mi no me duelen nunca.- dijo y rió esplendorosamente.

La poca o mucha confianza que sentía haber ganado en los últimos segundos se vio totalmente destruida por su acotación. Supe en ese instante que iba a ser una charla complicada.

-Que hace alguien como vos iniciando una conversación con alguien desconocido? Los temores que imprimen los noticieros no te afectan?

-Si, claro que si, pero es que puedo apretar un botoncito mágico que me libera de todas esas cosas. De todas formas, está claro que sos un buen chico, no vas a hacerme nada.

-Y cómo estas segura de eso?

-Muy fácil, estas sentado en una plaza con la vista perdida, papel y lápiz de por medio. Qué podrías hacerme?

Ambos reímos y el tono de nuestras palabras era muy amistoso, parecíamos haber cruzado una pequeña puerta, había en nosotros un mínimo de confianza.

Me contó como había llegado a esa plaza, que estaba caminando sin rumbo y que encontrarme a mi fue una simple invitación para dejar de caminar, para dar descanso a sus piernas.

Mientras escuchaba su explicación en mis adentros el pensamiento era reiterativo; Qué agallas para comenzar una conversación con un extraño, mi aspecto no era atemorizante, pero ella era una chica realmente bella y de frágil contextura física. El resumen de mis pensamientos era que ella tenía mucho que perder. Ella pareció comprender a la perfección lo que transcurría por mi mente, cuando interrumpió lo que ella misma estaba diciendo.

-Lo que los hombres aman es mi seguridad, creo que piensan que esa misma seguridad se extiende a la cama. Claro! -dijo sonriendo. -Fascinan con que soy buena en la cama!

Esa aseveración me volvió a dejar perplejo. Teníamos menos de cinco minutos hablando y ella había abordado el tema sexual sin preámbulo alguno. Nunca me consideré una mente cerrada ni con tabúes, pero la situación en su totalidad desde sus primeras palabras era tan inusual que el hecho de haber tocado este tema sin aviso alguno fue toda una revolución. Hice la mayor fuerza posible por no demostrar mi estado. Pasaron algunos momentos de silencio y ella parecía esperar alguna acotación de mi parte. Decidí interrumpir.

-Lo sos? -Quedó callada alternando la vista entre mis ojos y el verde pasto cuando pareció tener una respuesta a la que súbitamente descarto con un pequeño suspiro.

-Lo que a mi me gusta de vos –interrumpí- es que al parecer no tenes prejuicios ni pretextos. Eso en definitiva hace las cosas, las relaciones, o lo que sea, mas cómodas, mas llevaderas.

-Epa, ya estas pensando en una relación conmigo? -Su juego seguía y poco a poco fui acostumbrándome a él.

-Qué haces Daniel en una plaza al caer el Sol? Qué haces por estos días? Qué haces por tu vida?- dijo con la mas seria expresión.

-Que hago por mi vida sería algo complicado de responder. Con respecto a mis días también es complicado, pero vamos. Digamos que estoy en una especie de vacaciones. Si, son unas muy buenas vacaciones.

-Pero no tenes acento ni extranjero ni raro. Me sería difícil creer que no sos de acá.

-Como dije, es complicado. Estuve a punto de irme bien lejos pero desistí y acá estoy. No tan cerca de casa pero no tan lejos al mismo tiempo. Vine a estar un poco solo y alejado del mundo, de mi mundo.

-Como si vivieras en Villa Urquiza y te vas de vacaciones a Caballito?

-Algo así.

-Y está bueno no? Cualquier inconveniente estas cerca de lo tuyo y de los tuyos.

-La clave digamos es anular un poco todo eso. Si no ya hubiera salido corriendo de esta situación!

Nos encontramos riendo profusamente cuando luego de algunos momentos fue mi turno de preguntar.

-Contame, vos que estás haciendo acá?

-Hablando con vos. –dijo mas en tono interrogante que afirmante.

-No, en serio, que estás haciendo?

-Bueno, digamos que estoy…- pareció hacer una pausa forzada en sus palabras, como si lo que estaba por decir tuviese fuerza propia obligándola a pensar dos veces sus palabras- digamos que estoy olvidándome de un amor.

En ese momento todo pareció tener sentido. Siempre sentí que las mujeres llevan adentro un trasfondo quizás cultural de inferioridad que en muchos casos podría llevar a buscar situaciones límites, a lastimarse si así se quiere, ante determinadas situaciones como puede ser una ruptura amorosa. La imaginé de pronto muy débil, frágil. Sentía pena por ella.

-Qué pensas? –dijo pareciendo saber interrumpir mis pensamientos.

-Pienso que no tendrías que hacer estas cosas para olvidarte de alguien, creo que todo proceso por algo está y hay que vivirlo, de la mejor manera posible por supuesto, pero no creo que los actos totalmente emocionales guiados por un traspié lleven a algo provechoso.

Me sentí muy feliz por mis palabras, tenían un aire de altura y de consejo. Me encontré por un instante manejando la conversación. Todo parecía estar en su lugar.

-Me parece que pensas mal. –dijo riendo calladamente-

-A que te referís?

-A que en mi caso no aplican tales emociones ni tales autoflagelamientos a los que creo haces referencia.

-Cómo es tu caso? –pregunté aún con aire de superioridad.

-A que este amor del que hablo, tiene que ver solo con la noche de ayer.

Un millón de situaciones juntas abordaron mi cabeza, su sentencia tenía una sola explicación pero irrumpí mis pensamientos y pregunté lo primero que pude con el solo fin de alejar el hilo de la conversación de mi.

-Qué decís?

-Digo que estoy acá olvidándome de un chico por así decirlo. -Rió nuevamente sin emitir sonido y prosiguió-. Y que ese chico que ayer mismo conocí por la tarde, duró tan solo esa noche. Pensas que vos y yo podemos terminar igual para cuando llegue la noche?

Nunca había sentido tal desconcierto. La sumatoria de la corta charla que estaba teniendo con esta desconocida superaba toda comprensión instantánea que pudiera tener. No pude decir nada y los segundos transcurrieron, mi desesperación y angustia eran muy evidentes. Pude mirarla y ella estaba un tanto perturbada. Su mirada no era perdida ni casual. Si bien estaba lejos de estar a mi estado, podía elucidar que la charla había tenido un giro, ella misma había llevado las cosas un poco fuera de su control.

Ella logró recobrarse mas rápido que yo y entonces habló.

-Hagamos de cuenta que no paso nada. Como otro nuevo comienzo dale?

-Dale. –dije al mismo tiempo que asentí con la cabeza.

En ese momento cambió su postura. Estábamos sentados uno al lado del otro a unos cincuenta centímetros de distancia, ambos mirando al frente apuntando a una intersección de dos calles. Su nueva postura incluyo un cruce de piernas dejándolas perpendiculares al resto de su cuerpo. Era el típico cruce que se forma entrelazando ambas piernas flexionando las rodillas, de esa manera quedó con los empeines apoyados en los muslos de las piernas contrarias. Al mismo tiempo que cruzo las piernas dio un cuarto de vuelta de manera que quedó con las piernas cruzadas y enfrentándome.

El movimiento tan sutil pero tan rápido, sumado con la increíble elasticidad de sus piernas llamó poderosamente mi atención. Estaba muy acostumbrado a ver mujeres cruzadas de piernas, pero dicho cruce concluía con la suela de los pies por debajo de los muslos opuestos. Ella había llevado tal posición al extremo, y con mucha soltura y delicadeza. Tal posición solo la había visto en las famosas posturas que los yoguis utilizan para sus meditaciones.

Habrán pasado no más de diez segundos mientras mis pensamientos tenían lugar cuando me di cuenta que ella estaba consciente de toda la situación. Se me hizo obvia la sensación de que ella pensaría que yo estaba mirando su entrepierna. Instantáneamente alcé la mirada y corrí mi cabeza hacia la izquierda simulando ver algo. Esconder mi mirada no sirvió de nada, ella comenzó a reír por lo bajo y pareció decidida a arrinconarme.

-Qué estabas haciendo? -Reí sin emitir sonido y supe que me tenía, decidí jugar su juego y respondí

-Mirándote

-Ay Daniel, me vas a hacer sonrojar -dijo llevando ambas manos con sus dedos extendidos y separados hacia su pecho. Miré su rostro y su boca estaba ampliamente abierta y no había ninguna señal rojiza en ella. Seguía jugando conmigo.

Ambos reímos y le dije que con tal personalidad sería muy probable que asuste y espante a mas de uno. Me sentía muy a gusto con su humor.

-No te preocupes, elijo bien a mis candidatos- dijo casi calladamente y ambos reímos estrepitosamente.

Pasaron algunos momentos y la situación era relajante para ambos. Comencé sin darme cuenta a hacer sonar la lapicera que llevaba al golpearse contra el cuadernillo. Ella miró y parecía abordada a preguntar sobre qué estaba escribiendo.

-Y qué te llevas de esta charla para olvidar un viejo amor? –Interrumpí riendo.

-Una charla intelectualmente estimulante - dijo y reímos nuevamente- Pero si vos fuiste quien hizo la pregunta seguro debes tener una respuesta aún mas interesante que la mía. -Pasaron unos segundos y hablé.

-Digamos que puedo aceptar sin problemas una derrota. Felicitaciones! -Y volvimos a reír como nenes.

Volvió a insistir en algo que había comentado al poco tiempo de empezar nuestra charla. Según ella yo le hacía recordar, en mi forma de hablar, a Cortazar. Cuando lo nombró por primera vez lo tomé como un cumplido sin bases, sin fundamentos.

-Ya que volves a mencionarlo. Dejame decirte que jamás leí nada de el. Es cómico porque todo el mundo lo recomienda, y de hecho gente muy cercana me lo ha recomendado a lo largo de la vida. Sin embargo, por un no se qué, jamás lo leí.

-Quizás nunca debas. Algunas cosas están bien como están, otras no.

-Me gusta eso, algunas cosas son, otras se hacen. No?

-Quizás todo tenga un por qué, quizás sea alguien quien tenga ese por qué. Dígame Danielito, no cree usted en Dios?

Me dio una súbita risa que no me tuteara, organicé mis pensamientos y respondí.

-Creo que le pidieron tanto a Dios que ya lo dejaron vació... no hay forma de que pueda creer en el.

-Bien dicho, y ya que estamos en confianza dejame decirte algo mas. Me pareces una persona solitaria, feliz, pero solitaria.

-Seguramente eso ya lo sabías antes de venir a este banco.

-Por?

-Por algo viniste a esta plaza y te sentaste acá, conmigo.

-Interesante, quizás seas una especie de espejo para mi. Después de todo, la noche de hoy no parece tan fácil.

Pensó unos momentos antes de volver a pronunciar su próxima palabra luego de las cuales ambos reímos.

-Creo que vamos a ser dos los que nos quedemos recapitulando esta charla.

Estaba enfermando por dentro. Hacía ya varios minutos que la conversación era increíble. Ella parecía ser extremadamente inteligente. Elegía sus palabras con cuidado y todo encajaba a la perfección. Sin embargo a cada instante mi mente volvía al hecho de invitarme a pasar la noche con ella. Quería sacar el tema nuevamente, sabía que debía hacerlo con sutilidad, pero no encontraba el momento. La situación era estimulante y angustiante al mismo tiempo.

Hablamos un buen rato mas de temas triviales. Me llamó la atención que en ningún momento mencionó ni su presente ni su pasado, mucho menos su futuro. Yo no sabía con quien vivía, ni que hacía ni adonde quería llegar. Solo sabía su nombre y por física deducción que había comenzado no hace mucho su segunda decena de años.

Dijo que no pensaba arruinar la situación pidiéndome alguna especie de contacto, pero que deseaba leer lo que yo pudiese llegar a escribir acerca de nuestro encuentro. Moví las mejillas mientras bajé mi mirada y le escribí en mi libreta la dirección de este blog.

Aturdida por la novedad interrumpió el silencio

-Wow, el pequeño Cortazar de papel y lápiz tiene un blog! La tecnología llegó a todos lados! -y hecho a reír atravesando ida y vuelta el sarcasmo. Otra vez su humor me pareció delicioso.

-Espero estés disfrutando tanto de esto como yo.

-Por supuesto. Pero por qué lo decís? Ya está pronto a terminarse?

Luego de unos pocos segundos milenarios moví mi boca

-Todo tiene su fin en definitiva... Algunas cosas duran añares y carecen de intensidad. Sin embargo esto fue fuerte. No crees?

-Yep...

Continuamos hablando unos momentos mas. La charla siempre alternó silencios y frases profundas como lo había hecho durante todo su transcurso. Su humor no dejaba de asombrarme así como también sus escasos límites. No pude determinar qué era ella o qué buscaba realmente. Supe sin dudas que el tema sexual era simplemente algo, pero algo no tan importante. Las palabras tenían mucho más significado que el hecho de las acciones que las palabras podían acarrear. Es decir, cuando ella mencionaba el sexo me intrigaba mas el hecho de por qué lo mencionaba, o donde quería llegar realmente mas que el hecho del acto sexual en sí.

Del constante nerviosismo pasé a una intriga inmensurable. Quería saber mas de ella, su forma de ser y de manejarse me encantaba pero no me cerraba. Al mismo tiempo se me cruzaba el pensamiento de que quizás todo debía terminar ahí, no prolongar nada para así no arruinarlo.

El tiempo siguió pasando y yo esperaba alguna especie de señal que me indicara que hacer. Cada segundo nuevo que se invertía en nuestra charla nos dejaba un segundo mas cerca de terminarla y no hubo señal ni mandato ni nada que me llevara a tomar alguna decisión. El tiempo pasó y la noche descendió. Nos despedimos y prometió estar atenta al blog para leer esto que hoy, meses mas tarde escribo.

15 comments:

  1. Me alegro que te haya gustado el texto, la verdad, hacía mucho que no escribía y cuando eso pasa me saltan los miedos de no saber como expresar lo que necesito expresar.Pero fue lo que salió.
    Muy interesante tu blog.Este relato del encuentro casual me gustó mucho, bastante concreto y natural, me gustan las palabras que usas. Y al final me quedé pensando si habrá sido real o no...

    saludos chico de ramos, te manda una chica de casanova :)

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  2. Esto que escrbiste realmente es muy bueno...me gusto mucho como fuiste describiendo el encuentro, el dialogo y el sinfin de emociones encontradas que se sucedieron.
    Si fue real, ojala la encuentres de nuevo, y si no, muy buen trabajo, porque transmitiste la realidad a la perfeccion...n_n
    saludos!!

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  3. Hola! Es verdad, las cosas nos pasan y nos cambian... Vos también sonás cambiado. No sé =P
    Me gustó mucho esto. Me recuerda a cuando se me agregó hace años alguien desconocido al MSN y charlamos una madrugada hasta que me dijo que estaba haciendo algo así como lo de Patch Adams, eso de marca el número de teléfono de un extraño. Y que tenía que borrarme luego y yo hacer lo mismo con otra persona, terminó medio triste eso. Pero tu encuentro terminó bien al parecer, debe haber sido muy excitante (en muchos sentidos). Es lindo encontrar personas que como esta chica se lancen a mostrarnos que sueñan y que son distintas al resto de la masa que por ahí vive apurada y justamente no tiene tiempo de vivir.
    Espero que andes bien, siempre me gusta tener una visita tuya :)
    Anduve por Ramos varias veces este último tiempo.
    Besos!

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  4. Sin palabras Daniel. Comencé a leerlo sin saber de qué se trataba. El hilo de emociones que entrelazaste fue tal al describir el encuentro, los sentimientos mezclados, que terminó por cautivarme y me leí todo sobre aquél pequeño encuentro que quizá haya sido o será. Tenés una hermosa manera de redactar, hay fluides en el relato. Me encantó! Por cierto, la dama en cuestión... la volviste a encontrar en aquél viejo banco? jaja Saludos!!

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  5. Bueno, se me agregó una madrugada y no sé, por un lado sentí que era alguien que conocía y quizás se había hecho otro mail, no sé. Empezamos a hablar bien y como yo en esa época andaba mal, terminé contándole más o menos qué me pasaba y eso... fue como una especie de catarsis jaja. Y él me leía y me entendía, yo tendría unos 16 años y él era más grande. Quería seguir hablando con él y me dijo "No, lo que vos necesitás es una charla con vos misma". Y después me dijo "Sí, voy a desaparecer pero... electrónicamente" como queriéndome decir que no se iba a ir de mi vida del todo. Y que lograra agregar a otra persona y llegarle como él me había llegado a mí. Pero no lo hice... lo pensé, pero no tuve a quién agregar y me olvidé de la idea. Capaz estaba enojada con él, no sé... Me guardé esa charla y lo agregué varias veces días después, o cuando me acordaba de nuevo, pero no me aceptaba, incluso cuando cambié de mail, hasta que dejé de hacerlo después de un tiempo... No sé. Fue algo muy extraño y lindo también.
    En ese momento cuando me borró me produjo toda la angustia y me largué a llorar. Fue muy loco.
    No sé. ¿Vos harías algo así? Para mí sería difícil después borrar a la persona si me "encariño" algo.

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  6. Gracias por pasarte por mi blog!!n_n
    y te respondo de paso jaja
    Todo lo que escribo es una mezcla de cosas que pasaron, de canciones y poesía que me encanta...una conjunción de mil cosas sin sentido que plasmo en el papel..XD..me alegra que te gusten, aunque todavia me falta mejorar...Y vuelvo a repetirlo, lo que escribiste es genial...reflejo de tu realidad, lo que lo hace un muy buen escrito...
    saludos!!
    Pd: M encanta radiohead, entre tantas otras bandas de rock..n_n

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  7. Esto es lo más sabio que leí en meses:

    -Pienso que no tendrías que hacer estas cosas para olvidarte de alguien, creo que todo proceso por algo está y hay que vivirlo, de la mejor manera posible por supuesto, pero no creo que los actos totalmente emocionales guiados por un traspié lleven a algo provechoso.

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  8. Eyyy, gracias por pasar, y por el lugarcito entre tus links :)
    Muy lindo el blog!

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  9. Venga, que yo también ando con ganas de que actualices!!

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  10. No te leí (pero pienso hacerlo cuando vuelva), vine a decirte que me pareció muy acertado tu comentario y aunque parezca raro, yo pienso así también, sólo que me expresé un poco mal (en cuanto a términos). Creo que el amor en sí está en todos lados, el amor por la vida, por la pasión en lo que hacemos, por la naturaleza como decís vos (en las cosas que ya están acá y que son hermosas sin que nadie intervenga) y por las personas que nos rodean.
    No sé bien si el amor es la cúspide de la vida, pero pienso que las personas en general hacemos diariamente un montón de cosas y muy pocas son relevantes para nosotros mismos (por ejemplo, trabajamos. Para ganar un sueldo. Para pagar el alquiler e impuestos. Y ropa) y así se nos van los días, se pasa el mes, el año, la vida! Me gusta pensar que en realidad estoy (estamos) para algo más, que hay algo que llena los huequitos vacíos de las personas, algo que en realidad debería ser prioridad y el resto de las actividades socialmente impuestas deberían subordinarse a esta.
    En mi blog, en cambio, me refería al amor romántico, al prototipo de amor de pareja (entre dos personas). Y bueno, ese fue mi planteo (escribirlo en el blog me ayudó mucho porque me saqué de la cabeza mis planteos y cuestiones y dejé de pensar tanto en el asunto).
    Tenés toda la razón, si nos ponemos condiciones es imposible que sea incondicional. Aunque mi rebusque iba más para el lado del tiempo que para el de la calidad.
    "por qué decidimos tirar toda esa pelota de sentimientos que es el amor en una sola persona? " jaja me gusta como dijiste eso. En fin, el amor está en todos nosotros, cada uno verá para donde tirarlo. Estaría buenísimo que todos dieran sin esperar recibir, nos llenaríamos de relaciones mucho más sinceras! Un beso Daniel : )

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  11. No lo leí porque estoy corta de tiempo, pero coincido en el tema de que uno escribe más que nada para uno mismo. Al menos yo también lo hago así, y es increíble lo bien que se siente dejar esa catarsis acentada en algun lado.
    Muy lindo blog, me gusto el detalle otoñal de las hojitas volando jajaja.
    Saludos :D


    PD: Aguante Niiiiiick! (:

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  12. Podrias ser un gran escritor ¿sabias? :)
    Tus escritos son bastante buenos e interesantes, dicen mucho de ti.
    Gracias por pasarte por mi blog

    Un saludo!

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  13. ya tenés tu propia versión de "Antes del amanecer" ja.
    au revoir

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  14. Woo! estuvo increíble... Me había dado flojera leerlo porque se veía muy extenso, pero hoy que ya ando de vacaciones en mi casa con mi familia me animé a hacerlo. Apenas empezaba quedé atrapado. Pero también tengo que decirte que si tal vez hay un poco de más cuidado en la manera de escribir en esta historia, desde los posts anteriores que he leído se nota que tienes un estilo original de redactar lo que sientes!! Me gusta, Me gusta!!

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