Me desperté y no entendí en donde me encontraba. Contemplé el entorno y solo vi superficies planas de un tinte rojo oscuro. Decidí pararme para acercarme a lo que a priori entendía que eran paredes, rojas, oscuras, asperas y con una forma perfectamente cuadrada. Estaba inmerso en una especie de cubo el cual parecía no tener salida.
El próximo acontecer fue realmente inesperado. Aún trataba de entender la situación y el por qué de estar ahí, cuando vi al ser mas querido por mi en la tierra durmiendo en un costado. Juraría por mi vida misma que dicha área había estado vacía segundos antes. La situación me desconcertó aún mas pero la posibilidad de no estar solo en semejante acontecimiento me tranquilizó. Fui corriendo a intentar su despertar, fue fácil. Se encontró en igual desesperación a la mía momentos antes. Me esforcé y propuse calma, le dí unos momentos para habitarse y luego concluí en que se nos había planteado una prueba, y que debíamos escapar de allí. Asintió. Comenzamos por ordenar en nuestras mentes el entorno con el mayor detalle posible. La habitación no debería tener mas de cuatro metros de ancho por cuatro metros de largo. Su altura parecía similar y el material de esas paredes era duro lo cual atravesarlo no era posible. Luego de varias horas encontré en el exacto centro del techo lo que me pareció una abertura, una profundidad que antes no habíamos diferenciado. La novedad de haber pasado por alto semejante detalle nos perturbó, pero no por mucho tiempo ya que ahí radicaba nuestra mayor posibilidad de escape. Las horas transcurrieron y los esfuerzos por alcanzarlo no conducían a nada. El techo estaba realmente muy por encima de nosotros. Comencé a insultar y me dejé llevar por la frustración cuando escuché "mira mira, está a nuestro alcance" Di media vuelta, alcé mi cabeza y lo que antes era una abertura ínfima y distante ahora se había convertido en un agujero enorme a tan solo unos pocos centímetros de nuestras cabezas. La idea de salir por allí perturbó nuevamente el ambiente y yo insistí en tratar de entender la situación antes de tomar alguna decisión. Tuve que hacer grandes esfuerzos para poner en práctica mi idea hasta que así fue. No había razón alguna en toda la situación, me había encontrado en ese lugar, la situación era totalmente real, no estaba soñando. El ambiente era chico con lo cual mi seguridad de estar solo era infinita. De repente me encontré acompañado, luego en una superficie perfectamente solida y continua encontramos una abertura y como si faltase algo mas para atormentar mi sensación de continuidad, el techo de unos cuatro metros de alto se había acortado al punto de invitarnos a salir por el agujero, que ya no era diminuto, sino gigante.
Resultó ser estúpido intentar entender la situación, dije estar de acuerdo salir por el orificio, cediendo el primer paso para yo salir en segundo lugar. Apenas ella atravesó las paredes, el techo automáticamente volvió a su altura normal, el agujero dejó de existir y me encontré una vez mas solo.
No tenía reloj y mis sentidos por momentos se anulaban totalmente. Pasó el tiempo hasta que una voz ulterior me habló. No la sentía dentro de mi, entendía que no era mi mente hablándome o mi otro yo. Era algo que no podía entender, la única posibilidad era escucharla atentamente. "Del mismo modo en que ella escapó pudiste hacerlo tu. Solo tu obsesión por perder el tiempo y el entrego al desgano te dejaron donde ahora estás. Todo tiene solución, como ahora has de pensar".
Eso era lo que yo necesitaba, una fuerza superior que me indicase no cesar en mis esfuerzos por escapar. Mi vida había pasado pero aún así sentía que tenía mucho por hacer si lograba aunar las fuerzas necesarias para escapar de allí. Me decidí y me levanté física y mentalmente, iba a salir de allí. Segundos mas tarde me dí cuenta que ya había muerto.